
Cada vez que despierto vuelvo a nacer
Cada vez que me duermo, muero
Cada día aprendo alguna nueva
experiencia
Procuro que por cada vez que me
enojo, después debo sonreirme dos veces
El balance siempre debe ser positivo
Un constante aprendizaje.
A veces creo que cometo errores
premeditadamente, y disfruto, tal vez inconscientemente ser un poco malo.
Cada nuevo día tengo opción de ser
mediocre, malo, injusto, indiferente, cruel, traicionero. En fin, puedo optar por ser un ser humano vil y
ruin, y casi siempre decido lo contrario. Casi siempre.
Mis errores siempre los oculto,
porque no me enorgullecen. Mis defectos los trato de esconder con cubiertas
falsas. A veces esas cubiertas ya no resultan efectivas.
Casi siempre trato de proyectar algo
mejor de lo que en realidad soy. No siempre lo logro.
Tengo mucha experiencia en
equivocarme. Tanta, que ya no se me hace difícil disculparme.
Nadie sabe quien soy, ni como soy.
Nadie me conoce.
Cuando sufro, cuando lloro, cuando
estoy triste. Cuando estoy desesperado, solitario, abandonado, desolado,
restringido, reprobado, atorado. Cuando soy orgulloso, cuando soy humillado.
Cuando hablo con Dios, cuando me acerco al demonio. Cuando los dos me rechazan.
Cuando a los dos odio. Cuando nos ignoramos mutuamente. Cuando me invitan,
cuando no me dejan entrar.
Al final siempre soy mi propio
refugio, soy mi propio consuelo.
No encuentro mucha diferencia entre
amigos y enemigos. Los amigos no siempre son sinceros y los enemigos siempre lo
son. Los amigos desaparecen, los enemigos no. Quien no te quiere te lo
demuestra sinceramente. Y quien si, raramente te lo demuestra.
Ya no me adhiero tercamente a lo que
quiero, a lo que deseo, a lo que disfruto. Aprendí al fin que todo es
pasajero. Acepté al fin que todo se desvanece, se deteriora o cambia, pero casi
nunca mejora. Y lo que mejora, por supuesto es aún mas pasajero.
Me tomo mas de veinte mil días de mi vida
darme cuenta.
Y aún así, después de todo este
tiempo
Nadie me conoce.
No me tengas compasión.
No necesito ayuda.
Lo que aquí expreso son palabras que nunca han sido acomodadas de esta manera. Solo
palabras.
Te lo aseguro, nadie me conoce.
Y está bien
Así me gusta
Mañana vuelvo a nacer.
Edmundo Barraza
Lancaster, Ca. 05-06-2013
No comments:
Post a Comment